Hipoteca con aval, los riesgos de ser avalista
A la hora de pedir una hipoteca, contar con un avalista puede ser un punto de inflexión. Esta figura es muy atractiva para los bancos, ya que es una garantía de pago y seguridad. Sin embargo, implica comprometer a terceras personas en el proceso.
Es conveniente conocer los requisitos, riesgos, e implicaciones legales y económicas que conlleva ejercer de avalista antes de involucrarte en un proceso de hipoteca con aval.
Te contamos un poco sobre ello.
Requisitos para ser avalista en una hipoteca
Un avalista es aquella persona que se responsabiliza de la deuda en caso de que el titular no pueda abonar la cuota mensual, tanto con sus ingresos como con sus propiedades, respondiendo con sus bienes presentes y futuros. Suele implicarse en hipotecas elevadas que requieren una garantía extra.
Características para ser avalista:
- Ingresos estables. Es imprescindible para el avalista poder demostrar solvencia económica.
- Tener la mayoría de edad.
- Historial crediticio limpio. A través del CIRBE (Central de Información de Riesgos del Banco de España) se comprobará que el avalista no tiene deudas pendientes. De existir otros pagos o hipotecas en curso, la entidad bancaria procederá a rechazar el aval.
- Contar con patrimonio propio. En caso de impago también por parte del avalista, serán sus inmuebles o terrenos en propiedad los que respondan.
¿Cuáles son los riesgos?
Ser avalista, por tanto, conlleva una serie de implicaciones que pueden resultar de riesgo:
- Asumir el pago de las cuotas e intereses. En caso de que el titular no pueda pagar las mensualidades, y este impago quede demostrado y justificado, deberá hacerse cargo de la deuda, abonando las correspondientes cuotas, así como cualquier tipo de interés que se haya sumado por demora.
- De la misma manera, asume también las consecuencias legales que supone el impago. Se le podría llegar a embargar inmuebles o propiedades.
- Al estar obligado para con este préstamo hipotecario, el avalista podría verse afectado en caso de que quisiera pedir algún otro.
Estos posibles riesgos dependen del tipo de contrato que se firme y de la fiabilidad de pago que tenga el titular de la hipoteca. Es importante considerar pausadamente la situación para saber si es conveniente asistir como avalista en un préstamo hipotecario, ya que puede suponer un peligro.


