Reforma de vivienda ¿Cómo financiar una reforma integral en tu domicilio?

¿Cómo financiar una reforma integral en tu domicilio?

Una reforma de vivienda se debe visionar como una inversión con perspectiva de futuro y pensando en que se va a disfrutar durante un extenso periodo de tiempo. En este sentido, en ocasiones podemos pensar que a nivel económico no disponemos de tanta financiación para llevar a cabo tal inversión.

Es por esto que las entidades o empresas financieras cuentan con préstamos o créditos para facilitar a los clientes la remodelación del inmueble. Puede frenar al principio esta idea de que una tercera persona financie el proyecto. No obstante, estas ofrecen unas condiciones óptimas que se adaptan a la situación y necesidades de cada persona para que se pueda devolver el dinero de manera cómoda.

Existen diversas empresas que permiten calcular el dinero que se precisa para realizar la reforma integral del hogar, atendiendo al presupuesto que se precise y las condiciones de devolución que anteponga el cliente. De esta manera, se puede estimar una cantidad aproximada para valorar realmente si compensa más un crédito o un préstamo. Llegados a este punto, es necesario diferenciar ambos término, con tal de conocer los puntos más característicos y, de este modo, analizar ante cualquier supuesto cuál es el que más y mejor convendría para cada caso:

  • En primer lugar, un préstamo confiere un contrato entre una entidad financiera o empresa privada con un particular interesado que presta una cantidad determinada de dinero tras la firma de un contrato en el que se estipulan todas las condiciones que determinan la financiación y el método de devolución. El cliente recibe en el momento toda la cuantía y, en ese momento, se compromete a ir devolviéndolo en los plazos pactado.

Los préstamos llevan adheridos una cláusula en la que se añaden intereses a la cantidad que se ha adquirido, y esta cantidad depende también y en parte a la situación económica del interesado y de lo que se haya negociado entre la empresa y el particular. Las entidades bancarias, asimismo, suelen tener su propio plan ya prescrito para que todos los interesados lo cumplan por igual.

De este modo, las reformas integrales con sumas elevadas de dinero recurren a esta vía de financiamiento, así como a las instalaciones eléctricas que precisan la totalidad de su reinstalación, aunque suele embarcarse en proposiciones como las hipotecas, que durante un extenso periodo de tiempo los clientes pagan al banco la compra del inmueble.

  • En el caso de los créditos, al revés que el anterior supuesto, resuelve pequeñas deudas: una pequeña cantidad determinada de dinero que se presta al particular en gestión y del que dispone durante un corto periodo de tiempo, el marcado en el contrato.

Este tipo de aval suele gestionarse en ocasiones puntuales, como para pagar una beca o como colchón para llegar a fin de mes sin necesidad de realizar sobre esfuerzos, para permanecer tranquilo. Una reforma eléctrica para la vivienda también puede valerse de una financiación como esta, en el caso de tratarse de una instalación sencilla y barata, como puede ser cualquier arreglo requerido para que la instalación consuma menos y ahorrar en las facturas de energía.

La peculiaridad de los créditos se puede apreciar en las cantidades que se prestan, ya que suelen rondar entre los 3.000 euros y los 6.000 como máximo. De lo contrario, más de tal cuenta, ya se consideraría préstamo. Los intereses, además, varían en función a la cantidad empleada. No es como en el anterior supuesto que se debe devolver todo el dinero prestado más unos intereses.

En este caso, se basa también en un contrato en el que el cliente decide la manera en la que desea devolver el dinero en base a su situación económica, y sólo devuelve lo que ha usado, sin ningún tipo de interés adicional.

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