¿Qué es la refinanciación?
Al hablar de refinanciar una deuda, nos referimos al proceso mediante el cual se renegocian los términos de un préstamo. La refinanciación suele ponerse sobre la mesa cuando queremos mejorar las condiciones de nuestro crédito, alterando los plazos o solicitando una bajada en la tasa de interés.
¿Cómo funciona la refinanciación de una deuda?
Previamente al inicio del proceso de refinanciación, la entidad bancaria evalúa la situación del deudor y del crédito en curso. Se analizan los siguientes parámetros: importe total de la deuda, tipos de interés vigentes, costes asociados a la refinanciación.
Si la entidad acepta la propuesta, se procede a negociar las nuevas condiciones del crédito. Para esto, la institución financiera pone fin al préstamo original para empezar uno nuevo. Esto no suele llevar tanto tiempo como un préstamo tradicional, ya que el historial crediticio ya está en manos del banco.
Antes de aprobar la refinanciación, el banco suele exigir el pago de la última cuota vencida. El resto de pagos, parte ya de la deuda refinanciada, se concretan en función del nivel de ingresos del cliente y de su historial financiero. De igual manera, el nuevo tipo de interés también es una variable a negociar con la entidad. Suele ser más elevado, pero las nuevas condiciones del crédito permiten que las cuotas sean menores y más asequibles.
¿Qué tipos de refinanciación existen?
Hay tres formas diferentes de refinanciar una deuda:
Novación
Se renegocian las condiciones con la misma entidad bancaria, llegando a encontrar un punto de acuerdo entre prestatario y prestamista. Pueden darse cambios en las tasas de interés o en los plazos de amortización.
Reunificación de deudas
Tipo de refinanciación que implica consolidar diferentes deudas, quedándote con una sola de condiciones más favorables. El coste total se vuelve mayor, y el plazo de amortización se amplía.
Subrogación
Implica un cambio de entidad financiera. Suele llevarse a cabo cuando el banco no está dispuesto a negociar las condiciones del préstamo y hay otra institución que ofrece mejores términos.
¿Cuándo se refinancia un préstamo hipotecario?
Refinanciar una deuda no siempre es una situación acertada. Hay ciertas circunstancias en las que este movimiento puede no jugar a tu favor.
Si lo que buscas es mejorar las condiciones originales de la hipoteca, reduciendo la cuota mensual, o unificar varias deudas de forma que solo tengas que hacer frente a una más asequible, la refinanciación de la deuda puede ser una opción interesante para ti.
Por otro lado, si lo que deseas es salir de una sobrecarga financiera, quizás esta vía de actuación no es para ti, ya que el nuevo préstamo seguramente implique tipos de interés más elevados o un aumento en el capital prestado.
Antes de tomar una decisión, es esencial hacer una estimación del coste de la nueva financiación y estar seguro de que es asumible. Para ello, es conveniente contar con la correspondiente asesoría financiera que facilite el proceso. Desde GestCredit, te invitamos a contactar con nosotros sin compromiso. Estudiaremos tu perfil de manera personalizada y gratuita. ¡Te esperamos!


