Subrogación hipotecaria: Mejora tu hipoteca
Cambiar las condiciones de tu hipoteca o traspasarla a otro banco se puede, solo necesitas tener el asesoramiento adecuado.
La subrogación hipotecaria
El proceso de cambiar tu hipoteca de banco tiene un nombre: subrogación hipotecaria de acreedor, o novación hipotecaria por subrogación. Y tiene como fin que el titular del préstamo consiga unas condiciones más favorables a las que un día firmó.
Una subrogación hipotecaria implica, por tanto, una nueva redacción y firma de escrituras, documento legal que expone las modificaciones que sufrirá el contrato vigente a raíz del cambio de acreedor.
¿Cómo es el proceso de cambio de hipoteca de banco?
Primer paso: Investigación de mercado
Las nuevas condiciones que puedan negociarse no son fijas, sino que varían en función de la situación del mercado y de lo que ofrecen las diferentes entidades bancarias. Por eso, lo principal de este proceso es conocer en profundidad la oferta, así como tener claro lo que se está buscando.
Segundo paso: Contactar con la nueva entidad bancaria
Una vez seleccionada la oferta que más se adapta a nuestras necesidades, lo siguiente es contactar con el nuevo banco, iniciando así el proceso de contratación de la nueva hipoteca. Si la entidad acepta la solicitud de subrogación, pasarán a concretarse las condiciones. Si ambas partes están de acuerdo, puede proceder a firmarse la nueva oferta.
Tercer paso: Comunicar el cambio de acreedor
El nuevo acreedor se encargará de comunicar el cambio al banco actual. Este cuenta con un plazo total de 7 días para certificar el importe a subrogar y de 15 en caso de que quiera hacer una contraoferta, que el titular puede tomar o dejar.
Cuarto paso: Sellar el acuerdo en notaría
El acuerdo se da por cerrado cuando se sella delante de un notario. Una vez ocurre esto, las escrituras pueden entregarse en el registro de la propiedad como garantía de la operación.
Costes derivados de la subrogación hipotecaria de acreedor
Comisión por subrogación
Se trata de una comisión que se cobra por la cancelación de la hipoteca, y se aplica sobre el capital que queda pendiente de pago. Es un porcentaje cerrado por ley que depende de los años de vigencia del contrato y del tipo de préstamo hipotecario (fijo o variable).
Comisión de apertura de la nueva hipoteca
Este cobro depende del nuevo acreedor.
Honorarios de la gestoría
Costes del cambio de registro y nuevos aranceles notariales por la nueva documentación
Si estás descontento con tu hipoteca, si crees que un cambio de banco podría mejorar las condiciones que tienes ahora mismo, o quieres cambiar tu hipoteca de fija a variable (o viceversa) la subrogación hipotecaria es para ti.
Si no sabes si merece la pena cambiar tu hipoteca de banco, desde GestCredit, te invitamos a contactar con nosotros para recibir asesoramiento financiero totalmente gratuito. Lleva a cabo la subrogación que llevas tiempo pensando, con nosotros.


